Un Hombre sin capa

Crónica de un hombre sin capa: Reflexiones, proyectos y rarezas de un tipo común. No hay épica, solo curiosidad.

Profesional del sector tecnológico, residente en España. Este blog es un lugar para ideas, reflexiones y observaciones sin adornos.

  • Hombres lidiando con el rechazo en RRSS

    Recientemente he iniciado un estudio de largo plazo. En este estudio, estoy tratando de desenredar las dinámicas amorosas a todos los niveles: búsqueda de pareja, mantenimiento de relaciones, rupturas, infidelidades, y, por qué no decirlo, el papel de formas de sexualidad diferentes a la <<monogamia heterosexual>> en las relaciones, y su reparación o ruptura.

    En este caso, es un estudio personal, con ayuda de ChatGPT, y del cual voy a traeros (en algún momento), post muy muy interesantes.

    Sin embargo, y aunque aún me encuentro en una fase temprana, debido a mis absurdamente ambiciosas pretensiones, he empezado a sentir algo. Algo que hacía mucho que no sentía, y es que en tiempos de las RRSS, hablar y ligar ya no es lo que era.

    Hablar en 2026 por redes sociales

    Bien, empezaré diciendo que para todo lo que estoy haciendo, necesito telemetría humana, es decir, experiencias reales. Para ello, y aunque empecé por audio-relatos de Reddit, he ido buscando personas que quieran hablar conmigo, de una forma más o menos directa por redes sociales.

    Esto, me ha llevado a sentir lo que intento explicar en este post: el rechazo. Si bien esto no es algo nuevo para mí, como usuario de redes desde hace más de dos décadas, si es algo que nunca ha dejado de perturbarme, y es que hablar con gente por redes sociales, sean estas con objetivo de ligar como Tinder, o con objetivos más dummy, como Reddit, es una tarea para la que uno debe estar preparado psicológicamente.

    Porque si no, te hunde.

    Psicología del hombre en redes sociales

    Cuando un hombre ve un post en redes sociales (por ejemplo), y quiere contestar por mensaje directo (MD), en el hombre hay una visión de túnel. Él, generalmente no es consciente de que está compitiendo, el solo contesta. Quizás, sin entrar en magnitudes, pueda suponer que habrá otros u otros muchos. Pero generalmente salvo que tenga una referencia, no entiende el orden de magnitud.

    Entonces el hombre se comporta como hombre, y empieza un juego de números, o como lo llama GPT, un juego probabilístico. Y en este juego, el hombre hace lo que está programado para hacer, difundir su semilla (digital) hasta que alguna caiga.

    Y aquí es donde empieza el calvario del hombre.

    2026 vs 1926

    Si comparo con los tiempos de mi abuelo, las diferencias son notables. En aquellos tiempos, uno estaba muy limitado, especialmente si no vivía en una ciudad. Todo era pequeño, había poco donde elegir. Esto no solo hacía tus probabilidades de rechazo más bajas, porque todo el mundo se quería arrejuntar, también hacía que aunque entraras a todo el pueblo, y todas te rechazaran, la sensación fuera “acotada”.

    Porque en un pueblo donde haya 100 mujeres, es raro que te descarten todas en un día. Al menos desde el punto de vista físico-temporal. Así que vas entrando, y gestionando rechazos. Una tras otra, como un hombre, de 1926.

    Sin embargo 2026 ha traído la comodidad a nuestras vidas, y entre esa comodidad tenemos la capacidad de enviar 100 mensajes en un solo día a 100 personas diferentes, segmentando, personalizando, etc. Pero 100. En un día.

    Cuando un hombre se expone de esa manera (en mi caso unas 50 en una semana), se está exponiendo al rechazo a escala masiva. Tan masiva como sean sus mensajes. Y nadie te dice esto cuando entras en internet.

    Pero pasa.

    Y es ahí, cuando te encuentras con falta de respuestas, cuando un hombre con la autoestima débil y falta de conceptos claros empieza a preguntarse si el problema es él. Qué está haciendo mal para tener tantísimo rechazo.

    La masculinidad no se tiene, se construye

    Cuando uno llega a esa conclusión, lo primero es tener un pensamiento autodestructivo “no valgo”, “nadie me da bola”, “mis mensajes deben ser aburridos”, cuando en realidad estás jugando un juego aleatorio, donde simplemente que tu mensaje entrara 5 minutos antes que el de otra persona, te roba esa “preciada” atención.

    No obstante, un hombre equilibrado lo primero tendrá que analizar las posibles causas de que no le contesten, y tras un análisis básico es fácil llegar a la conclusión de que si te llegan 400 mensajes, vas a contestar 10 máximo. Los 10 primeros que no sean “hola” concretamente, por lo que el momento de enviar el mensaje es importante.

    Como lo es, que el mensaje no sea “hola qué tal”. Y es ahí donde se forma un hombre masculino, en la capacidad de entender los problemas sin autoflagelarse en vano. En la capacidad de mejorar su discurso online si es que es demasiado básico. En relativizar los problemas y solventarlos.

    Con eso no se nace. Eso se hace.

    Haciendo al hombre

    En este proceso de rechazos masivos he tenido que gestionar mis emociones. Y para ello me he apoyado en el bendito ChatGPT. Además de eso, honestamente, soy un hombre con habilidades sociales limitadas, me cuesta abrir conversaciones por mis tendencias asociales y evitativas. Y, dentro de las conversaciones mis nervios no son de acero, me rallo con demasiada frecuencia, si bien tengo cierta capacidad de autorregulación. No es suficiente.

    Según GPT me falta rodaje. Obvio. Ligar e interactuar con desconocidas no es una actividad que nunca me haya apasionado por mi comportamiento introvertido. Sé que no llego a Asperger ni autismo, pero en comportamiento, doy el pego.

    Sin embargo, y con la ayuda del mismo ChatGPT no solo he podido ir entendiendo mejor a las mujeres. Durante las decenas de horas que llevamos adquiriendo información y generando vínculos con las personas he ido aprendiendo de shit test, de regulación emocional propia y ajena, de lo cierto que son ciertas palabras que nos suenan tan cliché como “seguridad”, “protección”, “dirección”, o conceptos como la masculinidad tranquila.

    Al final ChatGPT actúa como “coach” (bueno, honestamente, le doy más protagonismo, por un artículo que saldrá sobre el tema), y ese proceso de coaching, te permite aprender a adquirir el estado mental óptimo para cada momento. Incluso cuando hay un ghosting, GPT te anima. Es un gigachad, con alma humilde.

    Tras varias charlas, si algo he aprendido, más allá de las enseñanzas femeninas de GPT, es a hacer caso a mi instinto, a valorar más mis opiniones sobre lo que veo en las interacciones, que el objetivo que muchos hombres tenemos de intentar llevar las interacciones a buen puerto cueste lo que cueste.

    Y, como reflexión final cuanto más regulado y conectado con los instintos, más fácil es identificar a mujeres que tienen problemas de regulación emocional o que se relacionan desde sus heridas (que proyectándolas sobre el otro).

    Y es ahí cuando un hombre que es hombre, debe saber retirarse. Cuando la mujer aún no es mujer.

    Saludos.

  • Tal y como reza el título, hoy me gustaría hablar de mi experiencia con mi moto. Concretamente una NC750X 2017 (RC90), que para mí dentro de su familia tiene el equilibrio perfecto.

    Pero antes, y por contextualizar, me gustaría señalar que soy un motero con poca experiencia (11 meses) en esta moto y que anteriormente solo he conducido una Suzuki Marauder 125 durante 3 años. Por lo que esta es mi primera moto “grande”, y mi experiencia se limita a estas dos, alguna moto eléctrica de alquiler y una magnífica Honda CB650R que un amigo me ha dejado puntualmente.


    Contextualizando la NC

    Si estás pensando en comprar esta moto, ya sea nueva o de segunda mano, creo que debemos empezar por contextualizarla. Esta moto ha tenido varias versiones, entre las cuales está la primera (2014), la segunda (2016), la tercera (2019), la cuarta (2021) y la última (2025). Hay algunas que son una actualización más grande que otras, por ejemplo la 2025 tiene doble disco de freno, y las demás no. A partir de 2021 hay acelerador electrónico si la memoria no me falla. En 2016 cambió el diseño del carenado, y el tamaño del cofre se ha ido haciendo más grande con el paso del tiempo.

    Por eso, la primera pregunta si quieres una es: ¿de qué año?. El matiz es importante, porque por ejemplo las modernas son más bajas, pero a cambio la suspensión es más corta y eso al frenar o con baches puede ser un hándicap mayor que la comodidad al subirte.

    En mi opinión personal la 2016-2017 son las mejores. Menos electrónica, suspensión de mayor recorrido, cofre aceptable. Por los 4k que pagué por ella con 73.000 km, no le pido más.


    El objetivo de Honda con la NC

    La familia NC es una de las anomalías más grandes que hay, a todos los niveles. Nació con un motor derivado del Honda Jazz, recortado a dos cilindros, y con un consumo ridículo. Su objetivo era facilitar la movilidad a bajo costo, tanto en su versión Naked (NC750S), como en su versión crossover/turismo (NC750X).

    Una moto, dos conceptos. Ref: https://www.1000ps.com/es-es/comparativa/16553/honda-nc750x-dct-2021-vs-honda-nc750s-dct-2020

    Además, en la versión X (al menos) el depósito se encuentra debajo del asiento, por lo que el hueco de adelante es un cofre dónde se puede meter hasta un casco integral. En mi caso he probado con un Shoei NXR2 (M) y un XR1000 (L). Ambos han entrado haciendo algo de malabares con las aberturas superiores, sin tener que quitar las herramientas de emergencia que vienen en el cofre.


    Sensaciones

    Si bien mi moto cumple con la paradoja de Teseo, (y algunas cosas que me faltan por hacerle), permitidme dar algunas pinceladas, sobre todo comparando esta moto con la CB650R y una Suzuki GS500 que me hizo el apaño en las clases prácticas de autoescuela.

    Cuando te subes a la moto la sensación es de ser pesada. Y lo es, pesa unos 220kg aprox. Cuesta un poquito moverla si no estás acostumbrado a mover motos, aunque no es nada que no se pueda resolver. Especialmente si tu aptitud física está por encima de los mínimos. Su altura permite maniobrar con ella sin problemas. Y subirse a la moto solo cuesta si llevas un pantalón que te resta algo de movilidad. Ahora bien, yo mido 1,75 y solo toco con medio pie teniendo el asiento de serie.

    Sin embargo, cuando das a la llave, la moto se vuelve ligera. Además ayuda la posición del motor, muy abajo e inclinado hacia adelante, esto no solo baja el centro de gravedad, también ayuda en el mantenimiento. El embrague es blando, claro, si bien no es la mantequilla de la CB o algunas otras. El gas tiene ese tacto de cable, algo de juego (obligado según Honda) pero funciona bien.

    Una vez que arrancas y te vas, la moto se vuelve no solo liviana, sino ágil. Si bien la posición es elevada, es fácil moverse con ella entre calles, entre coches y no resulta un monstruo ancho a la hora de pasar por zonas algo estrechas.

    Una vez que sales a carretera te sientes como si llevaras encima mucho tiempo. El motor es tranquilo aunque empuja con mucha fuerza. De hecho, la CB y la NC limitadas explican muy bien la importancia de las curvas de par. Dónde la NC (limitada) empuja, la CB no tira. Claro, el tener el par arriba y las toberas más pequeñas juega en contra de la CB (limitada), pero también ayudan a explicar la magia de la NC.

    Es una moto que empuja con ganas, con contundencia, si bien puedes llegar a sentir que se “acaba” demasiado pronto. Hablamos de un límite razonable de 6.200 rpm sin llegar a la zona roja, lo cual se puede antojar poco comparado a otras motos que fácilmente superan las 10.000 rpm.

    El cambio de marchas resulta correcto. Funciona bien y no suele tener falsos neutros si uno lleva el cable de embrague ajustado correctamente.

    En zona de curvas la NC se encuentra cómoda. Si bien no es una moto muy deportiva, con unas gomas decentes intentará entrar rápido a la curva, mostrándose noble durante el recorrido y saliendo con fuerza gracias a su par. Además, como muchas trail, es una moto que si te inclinas o asomas cuerpo, enseguida se quiere meter. No es una moto que haya que <<desestabilizar>>. Ella misma fluye contigo.

    Su nobleza radica también en su comportamiento, entra bien en curvas, sale con ganas, y si necesitas perseguir a alguna BMW con doble pasajero y motor bóxer, no te dejará en una posición delicada. Incluso llevando maletas. O no más que una CB limitada.

    En el día a día, se siente cómoda y segura, tranquila y predecible.

    Frenos y suspensión

    El mayor hándicap de esta moto es su frenada. Lo sabemos todos. Tiene un solo disco de freno adelante (320mm), y uno atrás (240mm), el cual comparte con muchas otras Honda, como por ejemplo la citada CB.

    La frenada, sobre todo para una moto tan grande es insuficiente. Es una frenada de bici en una moto de más de 220kg (sin contarte a ti, piloto). Esto exige ir con cuidado y distancia de seguridad al conducir, dado que no te puedes permitir la licencia de motos con una frenada y suspensión mejores.

    En mi caso para mitigar he puesto un disco de freno Brembo serie Oro y pastillas acordes adelante. La frenada mejoró aproximadamente un 20%. Atrás llevo un disco NG, y ahora montaré unas Galfer, ya que los compuestos Brembo me parecen algo agresivos, y prefiero evitar situaciones complicadas con la rueda trasera.

    No obstante, si tenemos en cuenta que es una moto que no pasa de los 59CV de serie, y que en 2025 lleva doble disco de freno adelante (aunque según se dice la bomba de freno es la misma), la frenada puede no ser tan problemática si uno practica una conducción tranquila y defensiva.

    De la suspensión os puedo decir que el monoamortiguador trasero original fue reemplazado por uno de desguace a los 60.000 km, y como yo no me encontraba a gusto con él, he puesto un YSS, que después de ajustar precarga a mi gusto, me permite un nivel de comodidad y seguridad superior al que tenía.


    Adelante planeo montar muelles progresivos (seguramente Wilbers o Hyperpro) para mejorar tanto confort como seguridad. La suspensión delantera me parece que flanea más de lo que sería recomendable, ya que la horquilla es sencilla y sin posibilidad de ajuste. Mal por Honda, que vende un producto caro, y con unas suspensiones mediocres a un precio no precisamente barato (en España).

    Otra vez entrando en comparaciones, las suspensiones y freno delantero de la CB son mucho mejores, valiendo mucho menos dinero.

    Y es que da la sensación que Honda está dando más palos de ciego con el segmento de esta moto que sus propios usuarios. Ahora mismo la 2025 viene con maletas de serie. Pero la suspensión sigue siendo un hándicap, más ahora que para hacerla más agradable para gente bajita han recortado su recorrido de suspensión a partir de 2021.


    Modificaciones

    Como todo motociclista, he ido realizando cambios para poder adaptar la moto a mis necesidades. Os dejo la lista por si os sirve como idea:

    • Cúpula Ermax Touring + Deflector Aliexpress (similar Puig).
    • Defensas de motor Givi
    • Faros auxiliares Kemimoto (homologables según el certificado)
    • Baúl trasero y maletas laterales Shad
    • Puños calefactables Oxford
    • Manoplas Tucano R369X
    • Soporte móvil aliexpress para GS
    • Reposapiés de metal para enduro
    • Amortiguador trasero YSS (sin botella)
    • Cubreradiador aliexpress para NC750X
    • Asiento tapizado con espuma y viscogel. (El original es un ladrillo)
    • Alzas de manillar con acercador (30-20) de Voigt.
    • Termómetro/medidor voltaje de AliExpress Performance Parts.

    Quedan los amortiguadores delanteros progresivos por montar, junto con una tira reflectante Puig para las ruedas.

    Mantenimiento y fiabilidad

    La moto tiene ahora 93.000 km, siendo yo el tercer propietario. Del primero no tengo registros, pero a los 21.000 km se la vendió al segundo, el cual me ha dado todo su historial de mantenimiento. No ha habido problemas de fiabilidad. Como mucho el amortiguador trasero, pero tengo la sospecha de que el dueño anterior no adaptaba la precarga cuando iba con su señora, y dado que realizaban muchos viajes, quizás no ha sido un problema de fiabilidad.

    También falló el relé de intermitencias, pero claro, los intermitentes eran de aliexpress (led), y el relé no era el original. Ahora todo es original (halógeno) y funciona bien.

    El resto han sido mantenimientos, si bien no consta en el mantenimiento ningún reglaje de válvulas, y que os confirmo que a los 92.000 km, tenía 6/8 fuera de tolerancia. Otra tarea relativamente sencilla de hacer.

    Sobre el mantenimiento, salvo las ruedas, que me costaron 350€ el juego de Michelin Road 6, la moto tiene unos costes de mantenimiento bajos. Aceite y filtro no llegan a 50€, y el cambio es muy fácil de hacer dado que la moto está bien pensada para ello, bujías 36€. Solo el filtro del aire, por estar bajo el falso depósito puede ser algo más farragoso, pero su coste si se hace en casa, sigue siendo mínimo.

    El kit de arrastre se puede conseguir superreforzado por poco más de 120€. No es una moto exigente además, no quema aceite, no da problemas de refrigerante (una garrafa de Ravenol HJC por 20€ da para varios cambios).

    En mi caso para aceite también uso Ravenol, que tiene más enjundía que el Motul 7100. Especialmente por sus bases grupo IV. Las cadenas son DID, piñones JT, filtros Hiflo u Honda. Bujías NGK.

    Para ruedas quizás me anime con Bridgestone o Continental si las consigo a buen precio, las Road 6 se encuentran al final de su vida útil con unos 16.000 km.

    Velocidad y consumo

    Sobre velocidades, en un circuito en el que la probé puedes coger unos 167km/h limitada. En cuesta abajo quizás llegues a los 180. No es una moto rápida, pero las vibraciones a altas vueltas no son exageradas, y puedes mantener cruceros de 120-140km/h. En mi caso, intento no ir muy rápido ya que me canso mucho a ciertas velocidades, pero la moto te permite ir a esas velocidades sin mucho problema. Y si en alguna cuesta arriba la sexta se te hace larga (es muy larga, y vibra por debajo de 100 km/h), metes quinta y a correr.

    Sobre el consumo, en 10.000 km he tenido un consumo de 3,8L. Mi uso es 80% autovía, 15% comarcal, 5% ciudad. No he sido especialmente cuidadoso, si bien no he hecho el ganso con el gas. Si tenía prisa aceleraba, si no, hacía consumos.

    Honestamente me parece bajo para el uso que le he dado. Ahora, con los neumáticos al final de su vida (road 6) y el segundo cambio de aceite Ravenol, haciendo consumos y más comarcal en los primeros 3.000 km llevo una media de 3,5L, que empezó siendo de 3,2L.

    Como podéis ver la moto tiene 2 trip A y B. El A lo reseteo en cada llenado de depósito. Me ayuda a estimar cuanta gasolina me queda realmente, dado que no me fío de las barritas en exceso. El B lo reseteo cada cambio de aceite, si bien uso Notion para mantener un registro de los mantenimientos y reparaciones.


    Conclusiones finales

    La Honda NC750X es una moto práctica, con poca alma pero mucho oficio que permite cumplir cualquier requerimiento con comodidad, bajo consumo y fiabilidad. No es la mejor en nada, pero tiene un poco de todo. Y eso es lo que la hace para mi, la moto ideal.

    Sé que vendrán otras y quizás cambie de opinión, pero a día de hoy os aseguro que no veo el mercado de esta cilindrada muy bollante. Motos caras, de par justito, consumo de coche diesel dónde prima más la experiencia inicial que su envejecimiento.

    Ahí es donde Honda es Honda, y la NC es una candidata MUY competente para alguien que no puede permitirse tener dos motos para diferentes usos. O para alguien que como yo, quiera empezar en esto de la moto… (lo siento CB500X).


    Espero que os haya gustado. Si tenéis alguna pregunta o queréis compartir vuestra experiencia, os leo en comentarios.

  • Bueno, mientras preparo otra serie de artículos, y una investigación de muy largo recorrido que me llevará meses con las relaciones, hoy me gustaría compartir algo muy personal. Mi experiencia con la agamia.

    En mi caso, fue un descubrimiento accidental. Yo ya vivía de esta manera antes de saber que tenía nombre. Con el tiempo entendí que mi situación encaja tanto con la agamia como con ciertas corrientes (MGTOW), aunque mi enfoque es práctico, no ideológico. No hay odio ni dramatismo. Solo conclusiones personales tras determinadas vivencias.


    Cómo llegué a la agamia

    En mi juventud tuve algunas novias, y, tras la última tuve una grave situación judicial que casi me lleva a una cárcel por más de una década sin ninguna prueba, por un sistema injusto, orientado más a acusar que a esclarecer. Además, cabe matizar que aunque finalmente una apelación salvó mi libertad — yo no tenía pensado llegar a la cárcel vivo —.

    Ya me entendéis.

    Y claro, aunque esta situación ya ha pasado. Las consecuencias no han sido baladí. En mi caso 7 años, pandemias, huelgas judiciales, un juicio, dos apelaciones, y una sensación diaria durante 7 años de que voy a perderlo todo. Y a morir.


    Consecuencias psicológicas

    Fueron 7 años de sobrevivir, trabajar, ganar dinero para legar algo a mi descendencia. Y poco más. Sí que intenté con alguna chica de forma somera, pero sin mucho interés, porque honestamente no tenía la cabeza para ello.

    Tras acabar la batalla judicial, ahora vivo con un susto permanente. En España, es muy fácil ser inocente y acabar preso. Extremadamente fácil, e incluso si sales libre, el trauma no te lo quita nadie.

    A mi no me lo va a quitar nadie, mientras viva.

    Por esto, prefiero evitar los factores de riesgo. Aquí fue donde la agamia empezó a tener sentido para mí.

    No obstante, no quisiera malentendidos. No hablo desde el odio hacia el sexo opuesto. Hablo de pros y contras. Hablo desde el sentido común. La agenda 2030 quiere destruir la familia, y sin esta clase de acciones desde el poder legislativo no es posible.

    Es lo que hay, y yo soy un buen ciudadano.


    Autoconocimiento

    Por otro lado, más allá de las consecuencias judiciales, durante esos 7 años de depresión forzada, aprendí a conectarme más conmigo mismo, con mis hobbies, con quién soy, con lo que soy.

    Y descubrí que incluso sin el trauma judicial, soy una persona introvertida, que prefiere estar en su mundo que en el de los demás, al que se le hace un esfuerzo grande cosas como compartir tiempo en pareja, tener que abrirse socialmente a la familia y amigos de la pareja, etc.

    Que lo he hecho. Pero que no me gusta. En este sentido, la agamia se impuso como respuesta lógica. “Si soy introvertido, no me gusta la sensación de ligar, me da pereza tener que hacer todo lo necesario en una relación, me toca la moral compartir tanto de mi tiempo para la pareja, ¿para qué?”. ¿Para tener un poco de sexo?.

    Al final la agamia es el resultado de un sencillo análisis coste – beneficio, que en mi situación personal, no sale a cuenta. Y por poneros un ejemplo, yo no bebo cerveza porque no me gusta, y no me fuerzo a beber para que me guste. ¿Por qué lo iba a hacer con mujeres?.

    Por otro lado, cuanto más dinámicas de pareja he observado, más he empezado a ver cosas que no me hacen sentir cómodo. Ojo, no digo que ser mujer esté mal, pero he analizado múltiples relaciones de personas de casi todos los rangos de edad, y salvo algunas muy concretas, honestamente lo que veo en la mayoría no es amor.

    Es costumbre. El amor estuvo, se fue, y queda la costumbre.


    Agamia y futuro

    Soy una persona que cree en el poder del tiempo. El tiempo es mucho más importante en la vida de lo que creemos. El tiempo nos cambia, nos moldea, nos cura y hasta nos rompe.

    Por eso aunque sé que la agamia y el MGTOW son mi estado natural, también sé que si algún día me mudo a otro país con leyes de violencia justas e igualitarias, mi mayor miedo se iría. Y como hombre lógico y práctico, tendría que replantearme si no debería de intentar encontrar a alguien para mi ahí afuera.

    Afuera de España, claro.

    Sin embargo, dadas las relaciones que ya he tenido, y mi conocimiento de mí mismo, así como mi visión de las relaciones, sé que la agamia es probable que sea un estado de muy largo plazo.


    ¿Es la agamia para ti?

    No voy a hacer distinciones entre la agamia y los MGTOW, yo os recomendaría que lo leyeráis por separado y de fuentes que sean neutras. Porque lamentablemente, el MGTOW es un movimiento muy perseguido por el feminismo militante, al que se acusa de toda clase de cosas turbias, como si fueran unos Incel II, cuando la mayoria llegamos ahí por injusticias judiciales.

    Ahora, volviendo al tema, ya seas hombre o mujer, para identificar si la agamia es tu estado natural, y no una situación temporal, o pseudo-forzada, es importante ser sincero con uno sobre los siguientes temas:

    • ¿Te sientes cómodo en soledad?. S
    • ¿Te da pereza conocer gente para establecer una relación?.Aquí el matiz es importante. No vale con busco pero no encuentro. No vale con estoy haciendo duelo y no busco. Tienes que apartarte de la idea de una forma natural. Y, a su vez, que sientas que es una elección, y no una venganza, o un resentimiento. Como pasa por ejemplo, con los incel.
    • ¿Crees que eres mejor persona solo que acompañado?. Si tienes otro sí. Sigues ganando puntos.
    • ¿Rechazas los modelos de relaciones en general?. Aquí, se abre la puerta. Realmente no cambia que el rechazo sea por cuestiones como la mía, por pereza, por falta de habilidades sociales, o lo que sea. Lo importante es el rechazo. Aunque, honestamente, para mi este punto es muy opcional. Con el primero y segundo vamos cubiertos.
    • ¿Me veo solo durante toda la vida?. Si es algo que te da ansiedad o no quieres. La agamia no es tu estado, es solo una estación de paso.

    Es importante contestar con honestidad a lo anterior. Porque desde la auto-honestidad podemos relacionarnos con nosotros y el entorno. Por supuesto, a veces no tenemos todas las respuestas, pero picando cada puerta podemos ir definiéndonos como individuos y ver si la agamia es un estado para nosotros. Y durante cuanto tiempo.

    Como curiosidad, he pedido a GPT que me explique cuál es el concepto de hombre ermitaño que circula por internet, y me ha clavado. No parecido, idéntico. Y creo que eso es también un gran indicador para acabar en la agamia. Si eres ermitaño, seas más o menos saludable en ello. Claramente hay algo de agamia en ti.

    Si queréis contar vuestra experiencia con la agamia o compartir cualquier otra cosa. Os leo en comentarios.

    Un saludo.

  • El feminismo que empoderó a los hombres

    Bienvenido al cine. Hoy, en cine del barrio hablaremos del contraengaño del feminismo. Sabe Dios que soy contrario a esta ideología tan manoseada por intereses políticos y de las élites, que al igual que el concepto original “woke”, lo tocaron para joderlo hasta convertirlo en un chiste.

    Si bien no quiero entretenerme mucho en el cambio e impulso del feminismo a partir de los años 70, la agenda anti-vida de las élites para controlar la población mediante la natalidad, y otras cosas así, creo que es importante dejar claro mi punto. Yo creo en esto. Y el “ataque” de estas élites no es algo pequeño o mal articulado. Es algo a grandísima escala, probablemente la operación de propaganda y poder blando más grande de la historia. Una que ha destruido las sociedades más cultas y ricas, y cuyo alcance es cuasi mundial.

    Y de eso vamos a hablar hoy. De cómo el feminismo solo ha empoderado a los hombres, con el objetivo de alejarlos de las mujeres a las que ellos mismos dieron armas cargadas sin hacerles un test de aptitud previo.


    La cara oculta del feminismo

    Siempre se ha hablado del feminismo como algo hacia la mujer, con el supuesto objetivo de darle una serie de derechos que no tiene. Bueno, la constitución española de 1975 que sigue en vigor sin haber cambiado un ápice ya otorgaba los mismos derechos a todos. Insisto, una constitución no modificada.

    A ver dónde estaban esos derechos perdidos y supuestamente recuperados… En 2026.

    Sin embargo, todo este feminismo va en contra del matrimonio y la familia, por diferentes motivos entre los que podemos encontrar a grandes rasgos los siguientes:

    • La unión de hombres y mujeres produce nuevos seres humanos. Lo cual es contrario al objetivo de estas élites.
    • La separación por sexos permite atacar a cada uno por separado (divide y vencerás), con argumentos ad-hoc para cada sexo. Además aumenta lo influenciable que es cada individuo.
    • Si la gente no se casa, el incentivo de “protegerse” ya no es de grupo (familia), sino personal. Por lo que podemos apelar al ego-ismo de cada ser.
    • Los instintos humanos de protección hacia la cría desaparecen, cuando son de los más fuertes de la especie.

    Y ahora que tenemos esto claro, vayamos más atrás en el tiempo. ¿Alguna vez te has planteado de dónde viene la palabra matri-monio?. Yo sí, y esta es la definición de ChatGPT:

    Matrimonio viene del latín matrimonium.

    Descomposición clara:

    • mater = madre
    • monium = condición, estado, función social (como en patrimonium)

    👉 Matrimonium significaba literalmente “la condición de madre” o “la función social ligada a la maternidad”.

    En el Derecho romano, el matrimonio no se definía por el amor ni por la convivencia, sino por:

    • la capacidad legítima de engendrar hijos
    • y de integrarlos en una familia reconocida jurídicamente (familia, gens).

    Por eso:

    • patrimonium → bienes del padre
    • matrimonium → estatus jurídico ligado a la madre y a la filiación

    No es casual: el matrimonio romano era una institución de orden social y sucesorio, no romántica.”

    Y si le tiramos más de la lengua…

    ¿El matrimonio protegía a la mujer?

    A veces. Parcialmente. Y siempre con letra pequeña.

    Qué SÍ protegía
    1. Supervivencia material
      • Acceso a comida, techo y estatus.
      • Una mujer sin familia masculina estaba en riesgo real.
    2. Reconocimiento legal
      • Como esposa tenía una posición jurídica.
      • Como concubina, esclava o amante: ninguna.
    3. Protección frente a arbitrariedad externa
      • Otro hombre no podía “apropiarse” de ella sin conflicto legal.
      • El marido era responsable de ella (eso incluía defensa).

    📚 Derecho romano: uxor vs concubina”

    Es decir, que Irene Montero podría haberse lucido aquí reclamando el derecho a conducir y a abrir cuentas bancarias, y a votar.

    Aunque más allá de chistes malos, el matrimonio era una institución que daba una posición a una mujer. Ya no era una mujer, era la mujer de alguien, que tenía sus necesidades cubiertas por su marido y con capacidad para ser madre. Era estatus, seguridad y protección.

    El matrimonio cambió mucho con los siglos desde la antigua Grecia, pasando al matrimonio por amor, pero siempre ha habido un contrato silencioso. Eso es el matrimonio: un contrato que garantiza cosas a una mujer proveídas por su esposo.

    Es por eso que muchos hombres pierden gran parte de su patrimonio en los divorcios. Especialmente las propiedades inmobiliarias (casas). El matrimonio tenía la función de proteger a la mujer y los críos usando el patrimonio generado por el hombre.

    Hasta que el feminismo llegó.

    Incentivos

    Sé que en 2026 no soy el primero en defender esto, si bien cuando lo digo en alguna reunión social suelo encontrar mucha gente sorprendida aún.

    Bien, empecemos por el motivo principal por el que los hombres se casaban, es decir formaban un matrimonio. Podríamos hablar de toneladas de cursilerías de Disney, pero hay 2 claramente diferenciadas. Tener sexo y tener descendencia. Aunque con el tiempo, y por diferentes motivos muchos hombres ya no quieren la segunda opción, pero sin embargo nadie se empareja sin la primera.

    Ni los gays.

    Ahora que sabemos cual es el incentivo principal de los hombres para acercarse a las mujeres, vayamos al punto principal, volviendo a la edad moderna, es decir a partir de 1970. En esa época la formación de parejas tenía un objetivo claro para los hombres, tener sexo. Podías tenerlo quizás antes de casarte, pero si tenías sexo, te acababas casando. Fundamentalmente porque sin anticonceptivos era complicado esquivar la descendencia, y si intentabas abandonar a la mujer, sola, indefensa y sin patrimonio masculino. Te corrían a ostias.

    A su vez, la hipergamia femenina consistía, como me ha contado mi vecina sesentera, en arrimarse a un árbol que cobijara bien. Es decir, asegurarte de que tu marido sería capaz de proveer a la familia.

    Y mi vecina no es una ama de casa al uso. De hecho, hace más Do It Yourself que cualquier amigo mío que viva en una ciudad, y en su casa hace los mismos trabajos que su marido y alguno más.

    Así que los hombres se casaban para tener sexo, las mujeres buscaban seguridad y estabilidad para formar una familia, y los hombres si no querían comprometerse con una mujer, no follaban.

    ¿A que ahora empiezas a entender porqué se casaban tan jóvenes?

    Empoderamiento… ¿masculino?

    Y con estos antecedentes llega el feminismo, instauran el divorcio (necesario en matrimonios desestructurados dónde el árbol flojeaba), inventan la píldora, y le dicen a la mujer que puede empoderarse teniendo sexo sin miedo a bebés no deseados. Con todos los hombres que quiera.

    Y entonces las mujeres empiezan a seguir esta corriente social, follando con quién quieren. Hablamos ya de los 80 aproximadamente, con movimientos socioculturales que en contra de lo establecido.

    Y claro, lo que las féminas no parecen tener claro es el incentivo de los hombres. No que los hombres vayan a lo que van. Si no lo que un hombre estaba dispuesto a hacer por tener sexo…

    Y así pasa el tiempo, los 80, los 90 y hasta el día de hoy. Donde nos encontramos con centenares de mujeres frustadas en Tiktok que no encuentran a un hombre con quién formar una familia, y se preguntan cosas como ¿qué les pasa a los hombres?.

    Y lo que estas mujeres no entendieron de jóvenes, es que restringir el acceso al sexo les daba poder. Además les daba poder 2 veces, porque antiguamente una mujer que restringía el acceso al sexo no era algo raro, era normal. Por lo que si el hombre buscaba otra mujer para tener sexo, se lo restringiría igual hasta comprometerse.

    Ahora si una mujer restringe el acceso al sexo, otra estará dispuesta. La mujer ha perdido su superpoder. Y al perder esto, ha perdido la capacidad de obligar al hombre a comprometerse. Lo cual nos lleva a la conclusión de que el hombre que se compromete en 2026, es porque quiere, porque su biología, sus VHS de Disney o su cultura y forma de pensar lo llevan por ahí.

    Pero no la necesidad. No su necesidad más acuciante durante su pubertad y vida adulta.

    Y esto es poder. De ahí vienen frases como “las mujeres controlan el acceso al sexo, los hombres al matrimonio”. El feminismo, con la excusa de empoderar a las mujeres, ha dado a los hombres acceso para satisfacer sus necesidades con el coste de una cena y un hotel. Y en algunos casos, ni eso. Ahora compáralo con tener que casarte con una mujer y solo poder engendrar hijos con ella.

    A ver quién es el empoderado aquí.

    La frustación femenina

    El problema a mi entender del feminismo es que ha calado demasiado hondo en la sociedad. Desde abuelas hasta nietas. Además, se ha aprovechado de traumas de cuando las mujeres vivían indefensas para hacer que esos traumas sean repercutidos en nietas que nunca vivirán lo que vivieron sus abuelas.

    Este problema hace crecer a las mujeres con ideas de empoderamiento corruptas hasta que se dan cuenta. Generalmente por una suerte de reloj biológico entre los 30-40 años. Pero claro, díganle ustedes a un hombre a esa edad que se case con una, siendo más vieja, más usada, más traumada, y en muchos casos con más exigencias que otras más jóvenes que son, en el fondo, más del gusto de los hombres por ese mecanismo biológico que nos dice “más joven procrea mejor, tonto”.

    Y de aquí volvemos a las mujeres expresando su frustación en TikTok. Un problema endémico que cada vez va a peor. Y que no va a dejar de empeorar dado que el feminismo sigue diciéndole a la mujer “lo que te decimos es lo correcto”, y a casos dónde una forma de pensar ya instaurada, es muy difícil de cambiar, al menos en el corto plazo.

    ¿Tiene solución la frustación femenina?

    Bueno, yo no me considero alguien con la capacidad de dar una solución definitiva y global a esta problemática, pero si puedo ofrecer consejos desde mi humilde perspectiva de hombre de +30 años. Y son los siguientes:

    • Una mujer que lloriquea en redes sociales, no es del gusto de los hombres. De los hombres que no son unos calzonazos.
    • Con 35-40 años no puedes ofrecer juventud, pero puedes ofrecer belleza física si te cuidas lo suficiente. Y esto puede ayudarte mucho en función de tu genética.
    • Las RRSS son tu enemigo. Las peores son Instagram y Tinder (por ese orden). Alteran el ego, desequilibran la hipergamia, nublan el foco y desgastan emocionalmente. Mejor no tenerlas o de uso mínimo y nunca sexualizándose.
    • Los valores son importantes, las expectativas no tanto. Una expectativa es algo que espero del otro, un valor es una forma de pensar que tiene esa persona. Alinear valores es importante, muchísimo para que una relación triunfe. Las expectativas no tanto.
    • Las expectativas que te queden no pueden ser las mismas que a tus 20. Si son las mismas, y tu cuerpo y mente no… El problema no son los hombres. Sé realista. Además, no solo en cantidad no pueden ser las mismas, si no que deben ser razonables. Por ejemplo dar una importancia alta a la ideología política de una pareja es una estupidez mayúscula y clara bandera roja. Puedes abandonar la expectativa, o anteponerla a una relación. Pero no son compatibles. Sobre todo si se acumulan con otras del mismo nivel de estupidez.
    • Cuida tus emociones y cura tus traumas. A ciertas edades todos arrastramos traumas, es casi obligado si uno ha vivido lo suficiente. Pero sin embargo, si puedes mantener los problemas a un lado será mucho más fácil construir algo. La regla de oro es: no le quites la paz a un hombre.
    • Sé un apoyo, no un lastre. A ciertas edades se espera que ambos miembros colaboren a la unión. Si el hombre lo hace todo y la mujer nada o casi nada. Mal vamos. Aprovecharse de un hombre es la segunda vía más rápida para perderlo (después de la infidelidad).


    Y para finalizar me gustaría dejar una pregunta en el aire. ¿A cuántas mujeres conoces capaces de hacer algo así para conseguir a un buen hombre?.


    Un saludo.

  • ¿Existen las supermujeres y los hombres desorientados?

    A raíz de éste vídeo, y en honor a la verdad, de algunos otros del psicólogo y escritor Antoni Bolinches me hice la pregunta de si existen las supermujeres. Al menos de la forma descrita por Bolinches. Empecemos.

    El primer punto de análisis es distinguir dos versiones. La más descrita en YouTube por el propio Bolinches, y la descrita en algunas de sus obras.

    En palabras de ChatGPT: ”Para Bolinches, la supermujer es un perfil psicológico, no un ideal ni un elogio.

    Se trata de una mujer que:

    • Asume demasiadas responsabilidades (pareja, hijos, trabajo, familia, gestión emocional de todos).
    • Se autoexige en exceso y mide su valor por lo que hace por los demás.
    • Posterga sus propias necesidades afectivas, físicas y emocionales.
    • Tiende a cuidar, sostener y compensar a otros (especialmente a la pareja).
    • Vive con una sensación constante de cansancio, insatisfacción o frustración, aunque “funcione” bien hacia fuera.
    El matiz clave (y aquí Bolinches es crítico)

    La supermujer no es fuerte porque quiera, sino porque se ha visto obligada a serlo.

    Su fortaleza suele ser reactiva, no elegida.

    En éste vídeo tenemos un resumen de los tipos de supermujeres, si bien el mismo va ajustando mediante las definiciones lo super o no que son:

    1. Supermujer castradora
    2. Supermujer reactiva
    3. Supermujer conformada
    4. Supermujer facilitadora
    5. Supermujer autosuficiente

    Ahora hagamos el ejercicio de quitar el super de los tipos anteriores. Y hemos llegado a la versión corta del post.

    Desarrollemos la versión más larga.

    Antecedentes de Antoni Bolinches

    Cuando entramos en detalles más allá de las definiciones que Bolinches facilita, nos encontramos un discurso con un tinte pro-femenino. Sutil, muy sutil, pero de alguna manera “pro”. Si analizamos la trayectoria profesional de Antoni Bolinches, y su discurso podemos dejar claro que no es un discurso feminista, ni un aliade decidido ni tiene en su discurso connotaciones ideológicas, o políticas.

    De hecho, se observa un cambio leve de discurso en función de si el podcast lo tiene con por ejemplo Programa Mia (entrevistadora y público generalmente femenino), o si se encuentra en con Álex Fidalgo (entrevistador y público más masculino/equilibrado).

    Además tiene una extensa bibliografía en forma de libros con temas de relaciones afectivas e incluso sexuales, abordándolas desde el punto de vista psicológico. Y esto nos lleva al posible (solo posible) punto flaco de la teoría relacional moderna de Antoni Bolinches. El sesgo.

    Como el mismo ha declarado, ha entrevistado a decenas de mujeres para su último libro. Que ya tiene varias ediciones, y en las cuales la muestra ha crecido a centenas. Y en consulta ha atendido a hombres y mujeres. De aquí a que como profesional, Antoni Bolinches tiene un sesgo claro: las personas a su alcance. Especialmente las generaciones a las que pertenecen las personas a su alcance.

    Y por supuesto, el sesgo crece porque las personas comunican lo que quieren, es decir, cada uno comunicamos desde nuestro propio sesgo.

    Y como hombre que comunica desde su propia experiencia (sesgo), me gustaría añadir que un buen porcentaje de mujeres suele contar lo que quiere o le interesa. Bien sea recortando la verdad, o modificándola a conveniencia.

    Pero obviemos este punto de momento, por ser demasiado personal y de difícil ejemplificación, y vayamos al grano.

    ¿Existen las supermujeres?

    Entrando en el análisis, de los 5 prototipos de supermujeres que propone, si hacemos una comparación lineal con los hombres encontraremos que la definición de los cinco tipos no son supermujeres. Son, en algunos casos, buenas mujeres, estables, emocionalmente responsables, buenas parejas. Pero el calificativo “súper”, si lo hacemos en comparación con los hombres, no da para súper. Si un hombre cumple eso, es un hombre. Da para personas <<normales>> en relaciones <<normales>>. Seguro que tu conoces a alguna pareja que sabes que estarán juntos para toda la vida.

    Eso es lo normal, aunque en una sociedad tan rota los hayamos convertido en anomalías estadísticas.

    En otro vídeo, podemos encontrar otra definición de supermujer: guapas, inteligentes, formación media o superior, autonomía económica, alto grado de seguridad y alta madurez personal. Y aquí viene la primera piedra de toque.

    ¿Es en 2026 pedir que una mujer sea estable emocionalmente, madura, que gane su propio dinero, y que no nos desagrade sexualmente (lo cual es relativo, como la inteligencia) pedir una “supermujer”?.

    Para mí, honestamente, es pedir casi lo mínimo. Por supuesto, si consideramos la belleza un 8/10 en mi escala de belleza, y lo mismo para la inteligencia, sí, serán más super. Pero sin embargo, si ponemos la escala en 5 o 6, podría ir a cualquier universidad y encontrar cientos de ellas.

    Y si encuentras algo por centenares en múltiples sitios de tu ciudad, cinco días por semana, no, no creo que sean supermujeres. Y ojo, que no me estaba refiriendo solo a las alumnas 😉

    Y esto nos lleva a la segunda piedra de toque. ¿Existen las supermujeres?. Sí, existen. Siempre habrá mujeres del 5%. Por ejemplo, maliciosamente podríamos citar a la actriz Sydney Sweeney. Esta actriz conocida por ser provocadora, ha sabido gestionar muy bien su posición, su sexappeal e incluso su patrimonio.

    Quizás es un ejemplo relativamente vago, pero creo firmemente que Sweeney está por encima de la mujer media en muchos, si no en todos los sentidos.

    No obstante, el problema de fondo es, como se ve, la inconsistencia de Bolinches a la hora de citar lo que es una supermujer. Según dónde vayamos, tenemos diferentes parámetros, lo que nos deja con una idea, sí, pero poco <<estricta>>.

    Esto nos lleva a que el sesgo de Bolinches suena técnicamente bien, pero no resiste la estadística básica. La gente no suele segregarse por definiciones abstractas, se divide por grupos clasificables. Por ejemplo, en una campana de Gauss.

    Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Función_gaussiana

    Si intentamos agrupar a hombres y mujeres en grupos dentro de una campana de Gauss, siempre encontraremos un estándar, lo normal que vemos a nuestro alrededor, personas decadentes (el 5% peor), y un porcentaje de gente que parece estar tocada por la varita de dios (el 5% mejor).

    Más allá de estadística, esto es algo que como ciudadano de la calle todos hemos vivido. Y aunque esto podría derivar en tipos de apego, y otra serie de aspectos relacionales, lo cierto es que la definición de supermujer que hace Bolinches (en mi opinión), flojea.

    Y esto nos lleva al problema de fondo. Un escritor escribe para ser leído, y la falta de exigencia en la definición de supermujer va a hacer que muchas mujeres que no están en ese 5%, se crean que lo están. Después de comprar su libro, por supuesto.

    Esto lleva a un problema que el propio Bolinches indica en el minuto 22 de ésta entrevista, y no es otro que el narcisismo. Explica el endiosamiento típico que podemos encontrar en redes sociales, un ejemplo es ésta chica, que se hizo famosa por sus críticas a los chicos “feos” que le daban like en Tinder. Y analizando su perfil a fondo, es fácil encontrar carencias, no solo físicas, si no mentales, y de congruencia que la hacen una mujer normal, en la media de la campana de Gauss. Pero que cree que merece a alguien del 5%, porque ella cree de verdad que está por encima de la mujer media.

    Este es el principal peligro de afirmar <<tan alegremente>> que hay tantas supermujeres solo por tener aspectos que deberían ser normales en la mayoría de personas: estabilidad económica, emocional, hobbies… Autonomía de vida, vaya. Que por otro lado, es lo mínimo que reclama una mujer para poder tener una relación con un hombre a partir de la edad adulta completa, es decir a partir de los 25-28 años.

    Y ahora vayamos al vaso comunicante. Si bien Bolinches deja otras puertas abiertas, como por ejemplo las exigencias de hombres y mujeres en la relación, creo que por tamaño, es mejor dejar el debate de relaciones vivas vs relaciones cómodas para otra entrada del blog.

    Y ahora que ha quedado claro mi punto sobre las supermujeres, vayamos al vaso comunicante que Bolinches afirma. Los hombres desorientados.

    ¿Están los hombres desorientados?

    Honestamente, y desde un punto de vista personal: no. No lo están.

    Empecemos por las incongruencias en el discurso de Bolinches. Como se puede ver en este clip, el mismo dice que cuando la mujer es más completa, le cuesta más encontrar parejas a su altura, sin embargo en el hombre es lo contrario. Él lo justifica por la diferencia entre sexos por relaciones cómodas (hombres), y relaciones vivas (mujeres). Y dado que las supermujeres no encuentran lo que quieren (o creen que merecen), pues claro el problema es del hombre.
    Del hombre desorientado.

    Pero honestamente creo que eso es un error. Si un hombre del top 5% puede encontrar relaciones satisfactorias, y las mujeres no (porque piden lo que dan según Bolinches), y eso supuestamente es mucho, los hombres deberían tener el mismo problema. O por el contrario, los hombres del top 5% se deberían juntar con esas mujeres y no habría problema. Pero esto nos lleva al debate de qué esperan hombres y mujeres de una relación. Y, permitidme añadir, de cuán atractivo es para un hombre ver a su mujer todo el día trabajando, mandando y haciendo dinero a espuertas, filtrando cariño y sexo a cuentagotas. Pero esto es otro tema, volvamos…

    Sin embargo, los hombres sí encuentran esas relaciones cuando las mujeres no. ¿De verdad se puede afirmar con “tanta rotundidad” que son los hombres los confundidos cuando son las mujeres las que no pueden encontrar lo que quieren?.

    Permitidme expresar mi argumento, desde el respeto, pero también desde un punto de vista masculino, sin ánimo de ganar o tener razón.

    No, los hombres no están desorientados. Lo están las mujeres. Por ofrecer una explicación sencilla, podríamos afirmar que las mujeres al subir la escalera de la vida (esto ya es dudoso, porque siempre hubo mujeres del 5%), se están mareando con la altura.

    Y si traducimos esto a terreno técnico, el propio Bolinches explica que la mujer, por muy super que sea, sigue enamorándose por factores como la admiración, y la equidad en el dar-recibir. Factores que cuando la mayoría de mujeres de la campana de Gauss no trabajaba fuera del hogar (la mujer siempre ha trabajado a lo largo de la historia de la humanidad) tenían sentido, pero que parece que cuando ganas 3k (netos) al mes, vas al gimnasio y lees a Tolstoi, ya no lo tienen.

    Ya no lo tienen para las mujeres, claro.

    No voy a entrar a juzgar esto, pero si me gustaría plantearte como lector una pregunta. ¿Crees que si los hombres tuvieran los mismos parámetros, exigencia e inflexibilidad que usan las mujeres, la humanidad se habría extinguido hace mucho?.

    En mi humilde opinión, .

    Por lo tanto ser realistas y cambiar desde adentro nuestra percepción y exigencia aunque más duro, (creo) es más honesto que culpabilizar al sexo contrario, sean las supermujeres a los hombres, o sean los incels a las mujeres. Aquí hay para todos los gustos, ¡oiga!

    Para apoyar esto, permitidme citar unas líneas de una entrevista que le han hecho a Antoni Bolinches en La Vanguardia:

    “El gran número de mujeres triunfadoras y autónomas que han acudido a su consulta desilusionadas por no encontrar a un hombre que supere sus expectativas”.

    Si un hombre no supera tus expectativas, lo cual es perfectamente razonable, puede ser por el 50% de hombres que habitan una sociedad en el caso del ejemplo, la española, o puede ser por tus expectativas.

    Pero si es por el hombre en su conjunto, también deberíamos preguntarnos qué incentivos le estamos dando a ese hombre para cumplir nuestras expectativas femeninas.

    Expresado de una forma facilona, podríamos afirmar que: si fueras una supermujer, en lugar de creer que eres una supermujer, no tendrías problema en encontrar a un hombre a tu altura. De ahí el súper 😉 😉

    Y es este el principal problema a mi entender, de la teoría de Antoni Bolinches. Expectativas vs realidad + incentivos.

    Cuando hablamos de relaciones, no podemos solo mirar desde el punto de vista femenino para evaluar el problema. Hay que planteárselo desde el otro lado. Y en el caso de los hombres, más que expectativas, permitidme llamarlo incentivos. Los hombres nos solemos mover por incentivos.

    Pero para poder contestar a la afirmación de que los hombres están desorientados debemos explorar otros aspectos. En la anterior entrevista de La Vanguardia tenemos otra pista entre líneas, que en el fondo es una afirmación de la no-desorientación de los hombres:

    Entre tú y una amiga tuya con una actitud vital más conformista, igual de atractiva, y menos autónoma, seguramente elegirán a la mujer más cómoda”.

    Llamadme loco, pero si un hombre me dice que quiere una mujer normalita, de poca autonomía, le podré llamar muchas cosas, pero no un hombre que no sabe lo que quiere. Y si un hombre sabe lo que quiere, no está desorientado.

    Desorientado está quién se expone a conocer gente, y pasando el tiempo no encuentra a alguien con quién emparejarse, dado que no está consiguiendo conectar con otras personas del sexo contrario. Sin entrar en el debate de los motivos, porque no es un problema unifactorial, la desorientación está ahí. Podemos disfrazarla de lo que queramos, pero eso no va a hacer que la desorientación se vaya. Es un autoengaño de manual.

    El mercado de los hombres

    Por otro lado, no me gustaría finalizar sin entrar en otro de los grandes debates, y es un problema para las personas como Antoni Bolinches que basan su opinión en su experiencia. Los hombres que no van a consulta y que no desean iniciar relaciones sentimentales, independientemente de su edad (sí, la edad en el hombre suele cambiar el motivo para no relacionarse). Estos hombres, no van a consulta, por lo tanto es más difícil ser parte de una muestra para un estudio que acabe en un libro o cualquier tipo de análisis. Aunque siempre nos quedará la campana de Gauss.

    Por poner un ejemplo, yo mismo estoy en ese grupo. Así que me tomaré como referente, si bien soy una muestra demasiado corta.

    Como hombre de +30 años, he tenido relaciones sentimentales con varias mujeres, incluso hijos, y actualmente estoy soltero. Sin embargo, aunque aún me queda lejos los 40, como hombre que vive en España, evito las relaciones como si fueran radiactivas. Y aquí tenemos otro factor que tenemos muchos hombres en común. No queremos conectar con mujeres, nos salimos del mercado porque no sale a cuenta.

    Existen diferentes motivos por los que no sale a cuenta, pero lo resumiré en 3 grandes grupos:

    • Grupo 0: vírgenes, frustrados, o con algún tipo de incapacidad para las relaciones profundas (estos son los menos, aunque hacen más ruido, y se les culpa de todo).
    • Grupo 1: Los que creen que la demanda de la relación/femenina es superior al beneficio de relacionarse sentimentalmente (aquí tendríamos a los vividores-folladores, narcisistas, etc).
    • Grupo 2: Los que han tenido problemas anteriormente (generalmente con un aprovechamiento a nivel legal de las mujeres), y esa experiencia (no trauma) a nivel lógico (que no psicológico), es una cuenta de suma 0.

    El matiz del grupo 2 con el grupo 1 es que estos sí se comprometieron dejando el folleteo barato para descubrir posteriormente el juego de suma 0. Los otros como pueden obtener el sexo y compañía que quieren, llegan a la conclusión del juego de suma 0 por caminos muy diferentes.

    Y recordemos que tanto el grupo 1 como 2 saben lo que quieren. El 0 en realidad también, pero no sabe obtenerlo, de ahí a que estos sí podríamos considerarlos hombres desorientados.

    Esto hace que los hombres estén perfectamente orientados en su mayoría. Pero no quieren relacionarse con mujeres. Se los puede reconocer porque ellos, o las mujeres que se han acercado a ellos dirán cosas como:

    • No quiero/quiere nada serio.
    • No estoy/está preparado para una relación (muy típico en hombres traumados).
    • No eres tú, soy yo (en realidad es que no les gustas tu en un gran porcentaje).
    • No me planteo una relación en este momento.
    • Estoy tan cómodo conmigo mismo que no quiero afrontar el torbellino que significa una relación (traducción= aléjate de mi paz, LOCA).

    Hay que añadir, que si cito este problema, es porque es un problema creciente en la sociedad a nivel mundial. Especialmente en la sociedad española. Y eso hace que buenos hombres, quizás algunos de los mejores hayan entrado en una fase de rechazo definitivo a las relaciones.

    Este es el elefante en la habitación, porque este grupo de hombres son llamado de muchas formas, no todas fácilmente reconocibles. Por ejemplo un hombre que no quiere una relación puede ser llamado “princeso”. E incluso si un hombre no se acerca a una mujer, porque no quiere nada con ella, podrá recibir este calificativo a posteriori en las redes sociales de la chica en cuestión. Cuando literalmente está rechazando cualquier tipo de relación.

    Esto puede ser correcto o equivocado. Pero no es una desorientación.

    Como tampoco lo es que los hombres estén en muchos casos hartos, tanto por lo que escuchan en redes como en persona de los requisitos absurdos de mujeres normales para poder emparejarse. Esto, en la teoría de Antoni Bolinches bien podría ser una Supermujer conformada, pero desde el ojo de un hombre medio, podría denominarse una mujer insufrible. Y este matiz es importante, porque la falta de entendimiento de las mujeres acerca de lo que los hombres quieren, es del mismo tamaño que los hombres que no conocen lo que realmente quiere una mujer.

    El papel del feminismo en la “nueva” orientación de los hombres

    Para finalizar, tocaré el punto que seguramente sea más importante en el tema del no-compromiso-si-orientado de los hombres. Su necesidad más orientada. El acceso al sexo.

    Si un hombre es honesto, admitirá (lo admito), que lo que más desea un hombre de una mujer es el sexo. Al menos un hombre de menos de 50. Luego viene el cariño, la admiración, etc. Pero empecemos por lo básico, las hormonas empujan, y luego ya si eso viene la otra cabeza.

    Y como en la sociedad moderna el hombre puede acceder al sexo con mujeres gracias a la liberación que el feminismo ha hecho del hombre… (sé que parece contraintuitivo, pero lo explicaré en otra entrada). Antes el hombre tenía que casarse con la mujer, aunque fuera a posteriori del sexo. Si no, lo mataba el padre de la chica y la sociedad le hacía el vacío, ahora incluso puedes embarazar a una mujer que acabas de conocer sin consecuencias, ni compromisos.

    Y esto es importante, porque los hombres deseaban tanto el sexo y la estabilidad que se casaban y trabajaban como animales por eso. Pero… ¿qué ocurre en una sociedad en la que el acceso al sexo solo depende de tu belleza y labia?. Que los hombres se cuidan más, mienten más y se comprometen menos. Las mujeres han perdido su mejor baza para conseguir una relación, por un “supuesto” empoderamiento, que va más en contra de su biología, que de la biología (e incentivos) del hombre. De hecho a nivel femenino, también iría en contra de su hipergamia, porque en la sociedad actual, esta hipergamia ya no descansa al encontrar pareja.

    E aquí, señoros, el plazano del feminismo de los últimos 50 años. Un gran plan patrocinado por el pene de George Soros.

    Además, creo que no soy el primero que comenta algo así, tenéis aquí, y aquí también análisis de Ramsey Ferrero sobre temas relacionados con los expresados en esta entrada.

    Me gustaría dejar también, para apoyar todos los argumentos dados, datos puros que van en contra de los discursos tanto técnicos, como ideológicos y políticos. Y no es más que un gráfico sobre cuán abiertos están los hombres y mujeres a tener citas y/o relaciones en USA:

    Fuente: https://www.pewresearch.org/social-trends/2020/08/20/a-profile-of-single-americans/?utm_source=chatgpt.com

    Mi conclusión es que la sociedad está rota (y muy jodida), y lamentablemente con los discursos políticos e ideológicos dominantes no parece que se vaya a solucionar, al contrario, estamos más cerca de la extinción que de llegar a los 9 mil millones de habitantes.

    Y la generación Z no lo va a solucionar.

    Yo, independientemente del estado sentimental de cada uno os recomendaría ahorrar e invertir para vuestra jubilación, porque ningún sistema de capitalización social coactivo (el de España es el mejor ejemplo) puede soportar la guerra entre sexos que estamos viviendo.

    Y mucho menos sus consecuencias. Pero esto lo veremos en otras entradas del blog.

    Un saludo.

  • Cómo elegir vivienda en zonas de bajo coste

    Si has llegado a este artículo, deduzco que como a mi, y como a algún otro madrileño que conozco (saludos B….), te ha sido imposible encontrar una casa aceptable en la comunidad y has decidido emanciparte de ella, pero buscar vivienda fuera de los pisos, especialmente en el perímetro de Madrid dónde yo he adquirido mi experiencia, puede ser complejo.

    Para que este post sea útil, compartiré los consejos para afrontar la compra, y lo que yo miro cuando voy a ver las viviendas.

    Antes de entrar en materia, algunos requisitos para que este artículo te sean realmente útiles son los siguientes:

    • Buscas una vivienda que no sea un piso. (Los pisos son complejos también, pero por motivos que no entraré a valorar aquí).
    • Buscas vivir en zonas de bajo coste de vida, zonas en despoblación, etc.
    • Tienes un presupuesto ajustado (menor a 60.000€) y preferiblemente no vas a coger hipoteca.
    • No te quieres ir demasiado lejos de tu familia/trabajo (generalmente a menos de 100-150kms de tus lugares de ref más lejanos).
    • Quieres gastarte lo mínimo en gastos secundarios, ergo, no tienes un arquitecto técnico-aparejador o en su defecto, reformista con el que consultar ágilmente y de forma contínua las diferentes casas que ves.
    • No te importa que te duela la cabeza, y mucho por este tema.
    • Tienes más tiempo libre que dinero.

    Bien, si has llegado hasta aquí cumpliendo todos los requisitos, enhorabuena, ¡ESTÁS BIEN JODIDO!. A partir de ahora tu vida va a ser una mezcla de ordenador, móvil y viajes.

    Consejos a la hora de planificar una compra

    1. Lo primero lo obvio, necesitas presupuestos. Sí, en plural, necesitas un presupuesto de compra que sea (precio de casa + precio de impuestos/gastos) + precio de reforma, lo cual conformará tu presupuesto total. Esto al principio no lo consideré, y casi me hace ir a la quiebra por casas que no podía permitirme.
    2. Los precios en los portales son precios deseados, pero sobretodo si hablamos de pisos de fondo de inversión o pisos que llevan mucho a la venta, pueden ser negociables, por lo que permiten un 10% aprox de margen a la baja sin mucho esfuerzo.
    3. Necesitarás gestionar el volumen de viviendas, en mi caso indexaba todo lo que no fuera un piso (incluyendo dúplex), por lo que mi volumen de viviendas era grande, puedes usar excel, pero no tiene nada de bueno. Yo usé Notion y sus bases de datos, y me ha salvado la vida.
    4. Si como yo no tienes whatsapp, te recomiendo que te hagas con una SIM y un móvil viejo solo para ello, te permitirá flexibilizar mucho las comunicaciones y en algunos casos, incluso a impulsarlas.
    5. Sé realista con los gastos. En la mayoría de casas de pueblo, tendrás un mínimo de luz y fontanería a cambiar para entrar, y poco después (siendo optimistas), todas las ventanas, cerraduras y puertas irán detrás. El suelo puede ir a gustos, igual que los muebles. La caldera depende.
    6. Mucho ojo con la inmobiliaria. Puede ayudarte, pero descubrirás que no suele ser así, trabajan para la otra parte, y sea por desconocimiento o ética, estás solo. Además, verás que hay muchas poco competentes que hacen lo mínimo y tienen 0 formación e información de la vivienda. Estás solo amigo. Si te encuentras con un profesional que atiende el teléfono, llega a su hora, y es simpático, has triunfado…
    7. Graba la visita si te es posible y toma medidas. Si no te dejaran grabar, toma fotos si es posible. Es más importante de lo que parece porque te permitirá hacer visitas virtuales en casa después, e incluso planos de la vivienda con dimensiones, y compararlo con tu casa actual, etc.
    8. Si quieres hacer muchas reformas en la casa, por ejemplo, traerte una casa de 1920 al CTE actual español, tendrás que revisar mucha documentación, ir al ayuntamiento de turno a preguntar o, contratar a un arquitecto técnico. No compres una vivienda con expectativas sin haber comprobado antes que esa casa es «reformable», porque si te encuentras con un ayto que solo te permite mantenimiento, estás vendido.
    9. Para comprar una vivienda, es mejor saberlo todo antes sobre la vivienda, propietarios e inmobiliaria, sobretodo para saber qué esperar, ergo, certificado de dominio y cargas es, en mi humilde opinión, obligatorio antes de comprar nada, si bien puedes empezar con la nota simple por menos dinero, e igual, hasta descartas ya la vivienda.
    10. Creo que ya te he hablado de las inmobiliarias, pero, cuidado con ellas. Hay ciertas «franquicias», con logos en colores incluidos en la escala RGB que tienen «hojas de visita» extremadamente abusivas, revisa las hojas y no firmes nada que sea un compromiso sin antes consultarlo con un abogado.
    11. Ten un abogado cerca. Sobretodo para consultas de pagos a la inmobiliaria, afecciones fiscales en nota simple o certificado de dominio y cargas. Parece que no, pero es importante, porque internet no tiene la experiencia de campo que tiene un profesional. Es un dinero muy rentable.
    12. Si vas a pensar en el interiorismo de la casa una vez la tengas, igual te llevas sorpresas desagradables. Hazte un plano y comprueba dimensiones y espacios, siendo realista. En el interiorismo cuentan las expectativas propias de tirar muros, lo cual yo no haría sin consultar con alguien que sepa del tema.
    13. Echa cuentas vs obra nueva. Rehabilitar una casa, aunque sea por fases puede salir muy caro en tiempo, dinero y energía. Echa cuentas de si realmente es mejor rehabilitar antes que plantar una movil home en un solar, o una casa prefabricada bien hecha y modular. Si vas a pedir hipoteca, este punto sube de importancia. A partir de los 120k/€ diría que es obligatorio hacerlo.

    Qué mirar al comprar una casa en el pueblo

    Si todavía sigues con las ganas, esto es lo que yo miro para valorar una compra SIEMPRE, y que me parece clave:

    1. Grietas, fisuras, aberturas, rajas, cortes, rotos, etc. Más allá de los chistes de arquitectos, las casas viejas tienen grietas, y las grietas suelen indicar problemas «serios», digo serios pero quiero decir caros. Si yo me encuentro grietas, y después de un curso de grietas en YT, suelo descartar la vivienda ya que suelen ser grietas con desplazamientos de la estructura, lo cual es relativamente caro, y muy engorroso de solucionar (licencia de obra mayor). Solo la mantendría si es la vivienda de mi vida, no hay otra igual en mi búsqueda, tengo prisa, encaja en precio y después de todo eso un arquitecto me dice que tiene solución y un precio estimado. Si no, deja marchar esa vivienda, y te ahorrarás grandes problemas.
    2. Los techos de madera. Los techos de madera son excelentes, son vistosos, decorativos, se pueden pintar (buen truco para tapar problemas), pero lo que seguro no son, es eternos. Y sin ánimo de entrar en debates sobre cuanto dura un leño, suelo descartar esto, no tanto cuando pienso en las vigas, si no cuando pienso en falsos techos (que también son el soporte para suelos), no solo porque eventualmente acabarán dejando de cumplir, también porque las casas de pueblo se suelen vender tras mucho tiempo cerradas, y no han tenido un mantenimiento correcto, por lo que el riesgo de problemas es mayor. Esto lo puedes solucionar con un profesional, igual que el anterior, pero antes de gastarte ese dinero, valora si es la casa de tus sueños…
    3. El tejado. Sí, el tejado puede parecer sencillo, y todos hemos pecado de cuñados, pero cuando ves un techo colapsar, con su paja por ahí, y sus vigas (de madera) rotas, no es tarea rápida ni barata. Para que no te empapelen, necesitarás un proyecto arquitectónico y pagar en tu ayto licencia de obra menor, ídem si quieres meter panel sándwich «poyaque te pones a arreglar goteras». Prepara paciencia, tiempo y billetes.
    4. Humedades. De humedades te tendrás que hacer un curso también, y es que YT es muy grande, pero cuidado con las humedades por capilaridad, pueden ser bastante complicadas de gestionar bien, es posible que necesites hacer cierta obra, o te puedas librar con un profesional que haga un trabajo quirúrgico (pero que tendrás que pagar). En general, e incluso si optas por aparatos eléctricos para intentar solucionarlas, prepara pasta. Donde hay humedades hay problemas que pueden llegar a ser estructurales si la casa lleva mucho así.
    5. Problemas de edad. Las casas, al menos en España tienen problemas diferentes según la edad, por ejemplo la aluminosis no afecta a todos los edificios viejos. Hasta 1960, el problema más evidente que yo he visto son las grietas por asentamientos o desplazamientos. Y en general, el problema más común, son las fisuras en revestimientos de cemento, cosa que algunas personas solucionan con revestimientos con cal o SATE. Los problemas en mi experiencia también suelen diferir de si hablamos de una vivienda construida con muros de carga o con pilares y vigas. Lo que es importante aprender de este punto, es a mirar el año de construcción de una vivienda en el catastro, y si es vieja pero está pintada, pregunta por los forjados, vigas y estructura, una casa de 1920 pintada y con grietas reparadas, podría estar bien, o ser un pozo de dinero. No te fíes, y si ha sido intervenida, que te den los detalles.
    6. Forjados y muros. Algo que no es estrictamente de estructura, son los muros interiores. Hace bien poquito me encontré el caso de un muro de ladrillo tipo machiembrado que tenía grietas horizontales, seguramente porque ya no podía con el peso del forjado de hormigón y ladrillo del techo. ¿Es un problema estructural?, para mi no, porque la estructura de muros de carga debería permitir hasta quitar esa pared, pero es relevante, y junto con otros problemas que vi en esa estancia, hacían ver que existía una alta probabilidad de que hubiera habido un asentamiento en esa parte de la vivienda, que tras echar cuentas, era más fácil descartar que consultar con un profesional. Ojo con los forjados y muros interiores, que nos pueden dar muchas pistas de como se construyó la casa, y de como está. Si las vigas son de metal, revísalas bien, porque si están carcomidas, es un problema a tener en cuenta.
    7. Vecinos e índices de criminalidad. En un pueblo, casi todo el mundo es tu vecino, y lo puedes comprobar simplemente pegando una voz a la otra punta del pueblo, si te oyen, ese también es tu vecino. Y con los vecinos te interesa que sean buena gente. Si estás rodeado de ocupas, huye. Otro dato importante puede ser el índice de criminalidad de la zona, y es que algunos podemos ir queriendo huir de guadalmalo, para acabar en guadalpeor. También es importante localizar los servicios mínimos y su distancia (panadería, bazar y consultorio de salud), y los servicios básicos o generales (supermercado, cine, etc). Y piensa en como irás cuando tengas 80 años a ellos.
    8. Documentación. Que la persona que firma sea el dueño o dueños de una vivienda es importante para evitar problemas, los certificados de habitabilidad o primera ocupación muchas veces no pensamos en ellos y pueden ser clave para fastidiar nuestros sueños en una vivienda, y los temidos «certificados de eficiencia energética». Es importante llegar al día de la escritura con todo en regla o se retrasará. Y sobretodo afecciones fiscales, cargas o embargos en el registro de la propiedad, tan importante es que esté inscrita, como que esté limpia o pueda ser limpiada fácilmente de cargas.


    En general, este es un resumen muy rápido y ligero de todo lo que yo creo que es necesario revisar y tener en cuenta, como todo, no es lo mismo ir a ver una vivienda, que ir a ver, 20. A la 20, soy yo el que suele decirle a la inmobiliaria como está la casa y no la revés, pero gracias a notion, los telémetros de aliexpress, un cuaderno, y mucha paciencia, se pueden encontrar cosas interesantes.

    Y es que a diferencia de la ciudad, aquí, el que no aprende por las buenas, suele aprender por las malas que su precio está fuera de mercado, eso, si no llega alguien que no ha valorado lo que aquí se explica, y compra una casa muy por encima de su valor de mercado pensando que esa grieta en la esquina se arregla con masilla.


    Un saludo.

  • Bienvenido a mi blog. Soy un hombre, blanco, hetero y español con ganas de compartir un pedacito de mi vida. Aquí podrás encontrar artículos de opinión, análisis, proyectos, y otra serie de artículos de interés.

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